La muerte de Chávez se ha caracterizado por desatar un fervor propio de la religiosidad popular, haciendo que un personaje político, militar y golpista, se convierta en uno de devoción, símbolo de humanidad absoluta y compasión sin límites. Atrás quedan sus actuaciones, tanto en el golpe de Estado de 1992 como en la asonada militar de 2002, y las diferentes acciones...

