El gran ego de Hugo Chávez fue probablemente su principal enemigo en la lucha contra el cáncer. Pudiendo haber sido tratado convenientemente cuando a comienzos de 2011 le fue detectada la enfermedad, prefirió jugar con la apariencia de alguien al pleno mando de su revolución; sin una ausencia prolongada que le obligara a nombrar un número dos -como finalmente...

