Lo de sentarse en el sofá, encender la tele y tragarse «lo que echen» es cada vez más una costumbre del pasado, aunque las empresas encargadas de la medición de audiencias, sufragadas en buena parte por las cadenas tradicionales, se siguen aferrando a los datos que reflejan los audímetros de siempre. Un estudio de consumo de televisión y vídeo presentado ayer...
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