Los desfiles de ayer en la semana de la Alta Costura de París demuestran que la moda no cesa de cambiar. Ese devenir constante conforma la más pura esencia de la moda.
La moda, que no el vestido, nació hace varios siglos como mecanismo para diferenciar las clases sociales. Adoptando nuevos estilismos, las élites intentaban distinguirse del resto. Pero la naciente...
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