A Madrid le ha salido una novia de verano. Tiene un aire tropical, que destila optimismo y que se llama Wanda. Porque el nuevo restaurante-café de la calle María de Molina ha sido creado con una idea: reproducir el universo emocional de las vacaciones, el verano, la luz, el surf y el amor adolescente.
«Cuando pensamos en el proyecto estábamos en un momento en...
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