En el número 69 de la madrileña calle Orense se erige un vetusto edificio gris que no destaca precisamente por su belleza arquitectónica. Las banderas europeas ondean en la puerta y un amplio espacio diáfano da la bienvenida a los huéspedes. Unos entran, otros salen, pero prácticamente ninguno sabe que desde hace unas semanas comparten inmueble con un ilustre...
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