La Reina Victoria, en la segunda mitad del siglo XIX, se establecía en la Isla de Wight durante los meses de verano. Allí, en la placentera residencia de Osborne House, la Familia Real británica se entregaba a una saludable novedad: los baños de mar. Aunque parte de la isla estaba reservada para uso de la Monarca, a Victoria le preocupaba aparecer frente a sus...
Suscribete para leer la noticia completa:

