La versión rusa de Siri, la mujer/aplicación, se ha vuelto homófaba
Íbamos en el coche tranquilamente hablando. Laura al volante y yo de copiloto. De pronto, con semblante serio y tono seco, la oigo decir. «Detener navegador». «¿Perdona?», contesto atónita. Una tercera voz me interrumpe –femenina, claro– e interviene en la conversación. «No he entendido. ¿Ha podido...
Suscribete para leer la noticia completa:

