¿Dónde está la bolita?». Tres cubiletes, una caja de cartón por mesa y una bolita dan mucho juego a los trileros. Rápidamente, casi sin sentido, se mueven los cubiletes de un lado a otro, ante un atónito estafado en potencia. Adivinar el lugar en el que se encierra la bolita se convierte en un juego imposible. Algo así hacen en las grandes empresas cuando se...
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