Si Holland Park no es el parque más bonito de Londres, al menos debe de ser el segundo. Constituye un deleite y casi una sorpresa. Caminando solo cuatro minutos se deja atrás el ajetreo de la elegante calle comercial de Kensington High Street y se entra en otro planeta: composiciones florales que estallan a todo color en primavera, un bosque umbrío en el corazón...
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