Mucho se ha hablado sobre las joyas de Carmen Polo. La mujer de Francisco Franco tenía por afición adquirir alhajas. Tantas compró durante los años que su marido estuvo en el poder que, según el periodista (siempre exagerado) Jimmy Giménez-Arnau, en la casa familiar había un cuarto de unos 40 metros cuadrados con armarios en los que guardaban «collares, diademas,...
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