«No. No tiene un nombre especial. Es el reloj de la Puerta del Sol. Con eso sobra y basta». Estamos subidos en el templete de la Real Casa de Correos con Jesús López-Terradas, el maestro relojero que cuida de este maravilloso aparato de precisión desde el año 1997. La vista impone. Arriba, las pesas, las esferas, la maquinaria ... Abajo, un gentió alegre y bullicioso...
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