«El pequeño Príncipe George no ha venido porque es muy ruidoso», se disculpó ayer la Duquesa de Cambridge ante las preguntas de los habitantes de Sandringham que se agolparon ayer en los alrededores de la iglesia de Santa María Magdalena, adonde la Familia Real británica acudió, como tiene por costumbre, a la Misa de Navidad. Al servicio religioso acudieron prácticamente...
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