Han pasado algunos años ya desde que la princesa Sofía de Habsburgo (60 años) dejó España para instalarse en Roma con su marido y sus hijos. Aquí se quedaron su atractivo hermano Maximiliam y los numerosos amigos que la guapísima aristócrata de ojos azules hizo durante «una de las etapas más inolvidables de mi vida», según recuerda.
La noche del martes, Sofía...
Suscribete para leer la noticia completa:

