Doña Sofía llevaba más de la mitad de su vida esperando este momento: ver a su hijo proclamado Rey. Lo llevaba esperando desde aquel 30 de enero de 1968 en el que trajo al mundo al Heredero de una Dinastía en el exilio. Aunque ella y su marido, el entonces Príncipe Don Juan Carlos, se habían instalado en Madrid tras la boda en Atenas, todavía faltaban siete años...
Suscribete para leer la noticia completa:

