«Sr. Rubio, míreme a la cara. De frente. Míreme. ¿Me recuerda?». Con estas palabras y un inolvidable tono de virtuosa chulería se dirigía Hernández Moltó a Mariano Rubio, exgobernador del Banco de España, en la Comisión de Economía del Congreso en 1994. Rubio, que salió de allí entre gritos populares de «chorizo», ingresaría en prisión dos años después; Moltó,...
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