«Estoy hecha polvo, destrozada», reconoce Naty Abascal entre sollozos. La modelo y estilista no puede contener las lágrimas al otro lado del teléfono. Es un llanto de pena pero también de cansancio. «Llevo dos días sin dormir. El domingo hablé con Óscar porque yo ya sabía que estaba muy malito. Annette, su mujer, me pidió que viajara a Connecticut para verle....
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