El momento de la ducha suele ser de los más placenteros y relajantes de la jornada. Es cuando se aprovecha para demostrar dotes de canto, meditar e incluso poner la mente en orden, con lo que acabarlo bien tiene más importancia de la que pueda pensarse. Para ello, es fundamental tener a mano un buen juego de toallas que, además de cumplir su función absorbente,...
Suscribete para leer la noticia completa:

