El suyo fue un flechazo en toda regla. Ninguno de los dos imaginaba lo que el destino les tenía guardado hace ya siete meses. Fue durante la última edición de la entrega de premios Antena de Oro. El diestro Sebastián Palomo Linares acudía al casino de Aranjuez como invitado. Y el destino quiso que en su mesa también estuviera Concha, la juez de Valdemoro, con...
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