Los vecinos de la urbanización de Torrelodones donde vivía Antonio Morales, «Junior», recuerdan cómo todas las mañanas, desde hacía dos años, salía a pasear. Recuperado de sus problemas con el alcohol y menos triste tras la depresión en la que se sumió cuando en 2006 su esposa, Rocío Dúrcal, falleció, Junior se ponía un pantalón, un polo y una gorra blancos y...
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