Después de 28 horas de vuelo, una escala en Sídney y un bebé de ocho meses a bordo, los Duques de Cambridge aterrizaron ayer en Wellington (Nueva Zelanda) con un aspecto envidiable, sin el menor atisbo de cansancio y derrochando un sinfín de sonrisas. Su feliz llegada se debe, en parte, a la disciplinada labor de María Teresa Turrión Borrallo (43 años), la niñera...
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