Con esa cara, Hollande da que pensar. ¿No tendrá algún secreto sexual? Alguna habilidad extraordinaria. Algo como aquella Venus Butterfly de «La Ley de los Ángeles» que un cliente bígamo susurraba al bajito y feúcho Stuart Marcowitz. Desde luego, Cristina Fernández de Kirchner se le arrima como si sospechara algo. Vale que es presidente de la República y el cargo...
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