Ha sido uno de los mejores ratos de mi vida. Surrealista, pero efectivo
Moría por tener un coach. Para lo que fuera. Esa persona formada para motivar y dar técnicas con las que llegar a la meta que se desea conseguir. Me hervía la sangre de rabia cada vez que oía a alguien hablar de su coach. Con una naturalidad aplastante unos y otros me dejaban con la boca abierta...
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