José Sacristán. Su nombre infunde respeto. Respeto al hombre y respeto al actor con tantos años de profesión a sus espaldas. Lo recuerdo desde niña. Imponente, siempre, con esa voz prodigiosa que me hice entender desde entonces lo que significaba una exquisita dicción. La misma que mantiene ahora mientras actúa en «Caminando con Antonio Machado» en la sala Teatro...
Suscribete para leer la noticia completa:

