Sentí cómo era capaz de pasar de la alegría a la tristeza en ese corto espacio de tiempo que separa una melodía de otra
Me sorprendí a mí misma cantando como una loca en el coche. Iba sola. Pocos minutos después volví a sorprenderme llorando serenamente al escuchar la siguiente canción. Seguía sola. Y sola sentí cómo era capaz de pasar de la alegría a la tristeza...
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