Está esperando en la puerta de DiverXo, en el número 28 de la madrileña calle Pensamiento. «¡Que vamos pilladísimos de tiempo!», exclama. Es cierto, porque «secuestrar» durante una tarde a David Muñoz (único tres estrellas Michelin de la Villa y Corte) para comer, comprar y tomar una copa es un hecho insólito. No es el cocinero más joven en obtener la máxima...
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