«Papá, me he enamorado de un español», dijo Cristina Onassis. La heredera griega no tuvo el valor de realizar su confesión cara a cara, así que la hizo por teléfono. A las pocas horas, su padre, Aristóteles Onassis, el hombre más poderoso del mundo, aterrizó en Madrid para conocer al pretendiente de su única hija. «Ari, que hablaba perfectamente español, me preguntó...
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