«Soy Marina Pavlova Romanova, Veladora del Trono Ruso, Gran Duquesa y Princesa de todas las Rusias». Así se presenta esta mujer, que llegó a España acompañada de un sacerdote ortodoxo ruso para reclamar los derechos a un trono que nunca le perteneció.
Es uno de esos días soleados de comienzos del otoño que se confunden con la primavera, en los que uno se permite...
Suscribete para leer la noticia completa:

