La primera vez que María de Villota salió a la calle tras su accidente, fue para ir al funeral de Javi, el hijo de uno de sus primos. El pequeño tenía 3 años y había nacido con una enfermedad rara. Ese día, la piloto decidió que era hora de hacer algo. «Cuando nos sentimos en baja forma se nos dice que nos demos un capricho, nos tomemos unas vacaciones o vayamos...
Suscribete para leer la noticia completa:

