Pese a llevar más de quince años afincado en España, Carlos Baute aún conserva múltiples rasgos de los nacidos a orillas del Caribe. Entre otros, y más allá de su pronunciado acento, el artista venezolano se muestra como un galán nato: conquista a su interlocutor al tiempo que no le quita ojo a su mujer, Astrid Klisans, quien le llevó al altar tras dos años de...
Suscribete para leer la noticia completa:

