«No os dejaré más que odio y lágrimas», espetó Enrique de Orleans en su lecho de muerte. Así se despidió el Conde de París de sus nueve hijos, en junio de 1999. El pretendiente al trono de Francia, que alguna vez soñó con ser Enrique VI, nunca pudo ocultar la indignación que le producía «la actitud opulenta» de sus vástagos, fruto de su matrimonio con Isabel...
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