Lo mismo Mecano no era vicio de finos melómanos, pero era lo que había que oir, si querías ligar. Que, por supuesto, sí querías. Mecano, o Alaska, cuando era Alaska, y no el escote consorte de Mario Vaquerizo. Hablo de los ochenta, época en las que un servidor empezaba a estudiar latín de Instituto y también latín en varios idiomas, que es con lo que uno se entiende...
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