El caso del Rey Alberto de los Belgas es paradigmático para las monarquías por varias razones. La más evidente es que llegó al trono de forma imprevista. Probablemente la posibilidad de reinar era muy remota en sus pensamientos. Cuando en 1993 falleció su hermano mayor, el Rey Balduino, este tenía sólo 62 años. Nada hacía prever que su corazón se detuviera repentinamente...
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