Al modelo catalán Oriol Elcacho le gusta fijarse en los detalles. Su manera de actuar evidencia a un joven educado, de alta alcurnia: siempre sonriendo, sin elevar la voz y con gestos lentos y delicados. Ese saber estar junto a sus hechuras, su cara cuadrada de nariz imperfecta y sus ojos celestes han hecho que Tónica Seagrams lo elija como uno de los dandys...
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