Lo bueno que tienen estos tiempos de mayorías de regreso es la vuelta a las más antiguas tradiciones. Hemos retrocedido a la bicicleta, al tranvía, al tabaco picado. Estamos viviendo el resurgir de la chancla y del transporte sobre zapato; el fin de los atascos y las prisas. Y además vuelve el rancio socorro rojo del no menos rancio partido comunista, en forma...
Suscribete para leer la noticia completa:

