Lola Flores nos salió algo así como un primer torero con faldas y de tablao. Quiero decir que Lola tenía torería sobrada, pero muy a su manera, que era una manera de ponerlo todo perdido de lunares, lidiando siempre el mismo miura interior de su genio oscuro, sureño y despeinado.
Hizo Lola el toreo del baile, y el toreo del cante, pero nunca sabremos muy bien...
Suscribete para leer la noticia completa:

