Conocer la vida más íntima de quien ostenta el poder político es de interés general. Eso mismo ha sido dictaminado el pasado lunes por un tribunal londinense compuesto por tres magistrados, en una sentencia insólita y que supone un revés para Helen Macintyre, quien precisamente reclamaba protección para su hija. La niña, de cuatro años de edad, responde al nombre...
Suscribete para leer la noticia completa:

