Dan forma a los sueños, se adelantan a las necesidades, las solucionan. Ellos inventan el mundo; mejor dicho, crean los cacharros del mundo. Son los diseñadores industriales, una curiosa mezcla de magos y artistas.
Cosmopolitas, atrevidos, imaginativos, también provocativos, de sus manos salen piezas que pueden ser bonitas ocurrencias de un chalado o indispensables...
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