Una vez me dijo un diseñador que el día en que viera que sus creaciones inspiraban una colección de Zara, sabría que su nombre se cotizaría. Algo de eso es lo que hoy piensa el actor y pintor Jordi Mollá, tras enterarse que uno de sus cuadros, fechado en 2004 y que se encontraba en la mansión de una adinerada empresaria de origen griego establecida en Beverly...
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