«Los zapatos de Manolo Blahnik son tan buenos como el sexo», confesó Madonna alguna vez. Nadie mejor que la «chica material» para explicar en una frase la apabullante fascinación que rodea a las creaciones del zapatero más famoso del mundo. Alice Rawsthorn, crítica de diseño del «International Herald Tribune», ha preferido explicarlo en más palabras: «Su nombre...
Suscribete para leer la noticia completa:

