Convergència Democrática de Catalunya (CDC), el partido de Artur Mas y Jordi Pujol, coordinaba el cobro de mordidas millonarias a empresas a cambio de la adjudicación de obra pública. Esta es la conclusión principal de los investigadores de esta trama corrupta, que lejos de afectar solo a particulares, como puede ser la familia Pujol, había asentado sus raíces...
Suscribete para leer la noticia completa:

