Algo de la lealtad que une a todo partido con su líder se ha roto en el PSOE a raíz del fichaje de la exdiputada de UPyD Irene Lozano. Quedan dos meses para las elecciones generales y ninguno de los críticos con poder orgánico se planteó ayer reventar la reunión del Comité Federal y así ajustar cuentas con Pedro Sánchez antes de tiempo. Le esperarán agazapados...
Suscribete para leer la noticia completa:

