El alcalde de Valencia, Joan Ribó, temía que hubiera incidentes durante la procesión cívica del 9 d’Octubre –el día grande de los valencianos que conmemoran la entrada del Rey Jaime I en la ciudad en 1238– y se blindó con un despliegue de más de 450 policías en un despliegue sin precedentes.
Ribó era el portador de la Real Senyera y marchó gran parte del recorrido...
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