El sanguinario dirigente de ETA Santiago Arróspide, alias «Santi Potros», fue condenado ayer a 94 años de prisión por un atentado de ETA cometido en Barcelona en 1987, en el que murió Juan Fructuoso, un hombre que hablaba por teléfono en una cabina cuando los terroristas volaron por los aires un coche bomba en las cercanías.
La Audiencia Nacional considera probado...
Suscribete para leer la noticia completa:

