Más de 150 agentes de la Guardia Civil han estado desplegados permanentemente en Francia durante los últimos cuatro meses, «trabajando codo con codo» con la Policía gala, para detener a los cabecillas Iratxe Sorzábal, David Pla y Ramón Sagarzazu, y con ello dar el golpe de gracia a ETA. «Las cosas no pasan por casualidad». Lo dijo orgulloso el ministro del Interior,...
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