Cuando Fraga confió a Aznar la dirección del Partido Popular en 1990 nadie hablaba de elecciones primarias. El fundador de Alianza Popular, que condujo la refundación del partido, se presentó ante los compromisarios con una carta en la mano. «Aquí está», dijo, «este hombre presenta sin fecha su dimisión, que nunca le vamos a aceptar. Y esta carta la rompo yo...
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