De extrema austeridad, solo interrumpida por la pasada de la Patrulla Águila que tiñó el cielo de Madrid de los colores de la Bandera, el primer Día de las Fuerzas Armadas presidido por el Rey Felipe VI conservó, sin embargo, toda la solemnidad castrense y el cariño de los ciudadanos anónimos que, congregados en las vallas del eje Neptuno-Cibeles, rindieron homenaje...
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