El casero de Majadahonda (Madrid), sospechoso de haber acabado con la vida de su inquilina Adriana Gioiosa, de 55 años, volvió ayer al bautizado como chalé de los horrores, situado en la calle de la Sacedilla. Acompañado por su abogado, presenció la exhaustiva inspección ocular que realizaron los agentes de la Unidad de Criminalística de la Guardia Civil.
Estos...
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