Según la versión del Gobierno, nos encontramos ante un grave caso de corrupción frente al cual a Mariano Rajoy no le ha temblado la mano en aplicar la Ley con todas sus consecuencias. El propio Rodrigo Rato coincide en buena parte con esta teoría. Según dice, el Ejecutivo le ha convertido en un chivo expiatorio al ordenar su detención para mostrar su firmeza...
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