Enorme el revuelo que acaba de provocar en el gallinero nacional-sociolingüista la propuesta ciudadana de que se reconozca de una vez el derecho a decidir de los catalanes en materia de lenguas de uso docente. «¡Anatema!», han dado en clamar al alimón los alguaciles del Santo Oficio Inmersor. «¡Anatema!», voceó descompuesto el melancólico Junqueras. «¡Anatema!»,...
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